sábado, 24 de febrero de 2018

Los pueblos bárbaros contra Roma


Para los romanos parecía estar bien claro quiénes eran los bárbaros, es decir todo aquel que no fuera romano. Es fácil imaginar por tanto, que para nosotros es un poco más complicado ubicarlos y conocerlos un poco mejor. Pero en este artículo van a intentar sintetizarlos, precisamente para eso, para conocer un poco más su procedencia y como influyeron en la caída del gigante romano.

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La Orden del Temple en España



A través de este paseo arqueológico, recorreremos las huellas de la presencia templaria en España.

Un recorrido por las zonas ocultas del Museo de Historia de Madrid



Un recorrido para conocer algo mejor algunos de los rincones menos conocidos del Museo de Historia de Madrid, que recorre la historia de la capital desde el siglo XVI-XX.

Debates sobre el arte contemporáneo



Indistintamente del tono crítico del texto, plantea un debate interesante sobre el arte conceptual y contemporáneo, al calor de la polémica en ARCO y en galerías como la Tate Gallery.


La Plaza de Toros y el Palacio de Congresos de Badajoz


Este edificio tan moderno ubicado en pleno Badajoz se trata del moderno Palacio de Congresos de Badajoz-Extremadura, construido en la presente década del siglo XXI.

El conocido como Palacio de Congresos de Badajoz “Manuel Rojas”, se considera una obra de arte y una joya de la arquitectura moderna, con dos fachadas y una planta cilíndrica en metacrilato con forma de anillos que envuelven el conjunto y una cubierta de cristal.

Sin embargo, este edificio, que aúna vanguardia y modernidad con historia tiene un pasado algo más siniestro. Salta a la vista la curiosa forma que tiene, de forma circular, que rápidamente nos recuerda a otro tipo de edificios, como las plazas de toros.




Y es que, en efecto, este moderno edificio se levanta sobre las ruinas del que fue uno de los lugares más trágicos del Badajoz moderno; la vieja plaza de toros, en el Bastión  o Baluarte de San Roque, parte de la antigua muralla de la ciudad de Badajoz.

La plaza de toros vieja de Badajoz fue un coso taurino que se levantó en el siglo XIX, concretamente en 1859, pero que se hizo famoso por uno de los sucesos más trágicos de la guerra civil española;  la masacre de Badajoz de 1936.

Poco después de la sublevación militar el 18 de julio de 1936, los militares trataron de asestar un golpe rápido sobre Madrid para culminar rápidamente el golpe de estado. Para ello, a lo largo del mes de julio y agosto, éstos avanzan rápidamente por toda la Andalucía occidental y Castilla la Vieja que es rápidamente ocupada.




Dado que Andalucía oriental, Castilla la Nueva, y el Levante quedaron en manos republicanas, sólo había una vía factible para conectar las posiciones militares del norte y sur de España; Extremadura.

De ésta forma, tomar Extremadura era vital para conquistar Madrid y a lo largo de julio y agosto caen Mérida y Cáceres, rompiendo la Extremadura occidental y conectando el norte y sur de España en una franja continua, vital para los sublevados.

Tras ello quedaba la otra gran capital extremeña, Badajoz, que es asediada por las tropas nacionales al mando del teniente coronel Juan Yagüe y lideradas por el comandante Antonio Castejón y el teniente coronel Carlos Asensio entre el 12-14 de agosto de 1936.

Tras un intenso tiroteo y bombardeo de la ciudad en esos días, Badajoz es conquistada por los nacionales por la tarde del día 14 de agosto, controlando los principales centros neurálgicos de la ciudad ya por la noche de ese día, en que se eliminaron los pocos centros de resistencia que quedaban.

El mismo día en que se conquista la ciudad, el 14 de agosto, el teniente coronel Yagüe ordena la detención y el encarcelamiento de los republicanos presos en la plaza de toros. Según Antonio Candil Muñoz se llegaron a poner focos para iluminar la plaza, iniciándose los fusilamientos masivos en el lugar de forma sumarísima, usando también para ese fin al cementerio viejo de la localidad.



Sobre la magnitud del terrible suceso cometido en agosto de 1936 en Badajoz, reconocido por Juan Yagüe en una entrevista en el New York Herald Tribune, también hay teorías e hipótesis.

Algunos afirman que sólo la noche del 14 se fusiló a más de 1000 presos republicanos, mientras que otros historiadores como Manuel Tuñón de Lara, Hugh Thomas, Julián Casanova, o Javier Tusell calculan para este suceso cifras que van desde las 4000 ejecuciones, más de 3000 y los que menos no la bajan de 1200, contándose también los que, como Pío Moa, niegan que se produjeran estos sucesos, y que las bajas por represalias en general no pasaron de las 500.




Se creó también alrededor de la masacre de Badajoz y de la crueldad de los líderes militares un gran mito que afirmaba que los fusilamientos en la Plaza de Toros fueron convertidos en un acto festivo, con asistencia de militares, sacerdotes y notables que contemplaban no solamente las ejecuciones sumarias, si no también supuestos actos de sadismo, como el toreo y banderilleo de algunos presos, sin que, no obstante, se haya probado nunca este extremo y forme parte más del terreno tan tristemente frecuente en la guerra civil de la propaganda.

El lugar central de esta tragedia, la vieja Plaza de Toros se conservó en estado de ruina y decadencia durante décadas, especialmente tras la inauguración en los años 60 de la nueva y vigente plaza de toros, más amplia y cómoda.

Finalmente, en los 2000, la vieja plaza escenario de los sucesos, imposible de remodelar, fue demolida y en su lugar se levantó a mediados de los primeros años 2000 el actual Palacio de Congresos de Badajoz.

Fuentes

-"Historia de la Guerra Civil Española". Hugh Thomas.

-"Historia de España". Julián Casanova.





viernes, 16 de febrero de 2018

La independencia de Estados Unidos


1) La América pre-colonial y los pueblos nativos

Sobre el origen de los primeros pobladores, parece estar consensuado que hace 20.000 años se inicia una sucesión de olas migratorias oriundas de Asia, que penetran por el Estrecho de Bering hacia América. 

Esta es la fase cazadores-recolectores (con  lítica arcaica, cantos, lascas, bifaces), evidenciada en el yacimiento de Topper-(Carolina del Sur-EEUU,) y la fase punta de proyectil ( con lítica avanzada, y caza), con la cultura Clovis (Nuevo México-Estados Unidos) , la más vieja del continente americano  en el 9050-8800 (con punta de lanza de piedra, y caza de mamut), que se cree que fueron los primeros pobladores americanos al pasar desde Asia a América por el Estrecho de Bering.

En este periodo destacan los llamados amerindios, los pueblos nativos americanos y los primeros pobladores

En este aspecto, destacan las llamadas “áreas nativas norteamericanas”, con varias zonas nativas como  la zona ártica (helada y habitada por  los inuit),  la costa noroccidental (con un marcado  sistema montañoso),  el altiplano ( entre las montañas rocosas y cadenas costeras), la Sierra del Pacífico, la Cordillera Pacifica, la Sierra Nevada , la zona suroccidental en la frontera mexicana, la famosa área de las grandes llanuras (quizá una de las más conocidas y reproducidas en la literatura y el cine, basados en el caballo, el maíz, la cultura de los bisontes, los famosos “tipis”, y una sociedad basada en clanes tribales), o  los grandes lagos.

En ellas, se desarrollaron las grandes civilizaciones y culturas nativas, como los algonquinos,  la Confederación Iroquesa (séneca, cayuga, oneida, onondaga, mohawk y tuscarora), los sioux, los apaches, o los cherokees entre otros muchos.




A lo largo de los siglos XVII-XVIII las colonias inglesas fueron firmando tratados con las diferentes tribus indígenas (iroqueses, powhatanos, hurones, wampanoag, delaware, ottawas, cherokees, sioux, apaches, creek, chicasaw, kiowa, sauk, fox, crow, comanches, cheyenes, mohicanos….) para ir adquiriendo territorios de los pueblos indígenas, y, de esa manera irse expandiendo militar y económicamente cada vez más al interior, a las tierras ocupadas por los pueblos nativos norteamericanos (lo que ya en el siglo XIX se conocería como la expansión al oeste, legitimado con las doctrinas del destino manifiesto).

No obstante, ya desde el siglo XVII, comienzan los primeros enfrentamientos entre los pueblos indígenas rivales, que se alían entre si contra otros, o con los colonialistas franceses e ingleses, para desprestigiar a otros pueblos rivales, y conseguir sus tierras.




Posteriormente, estas alianzas con los ejércitos occidentales se manifestarían más claramente en la "Guerra de los 7 años", donde ejércitos nativos se alían con unos u otros países en función de los territorios que ocupan.

Ya, a mediados del siglo XVIII-XIX, empiezan los primeros ataques del ejército occidental (primero colono y luego estadounidense) contra la población indígena local, que provoca desplazamientos masivos de algunos pueblos nativos de sus lugares ancestrales, como fue el caso de los indios cherokees, expulsados en 1838 en el famoso "sendero de las lágrimas".




Así, las campañas militares del ejército estadounidense contra las poblaciones indígenas se fueron haciendo cada vez más frecuentes. 

Todo ello conlleva que, ya a finales del siglo XVIII, muchos pueblos indios, se vean obligados a firmar tratados con los estadounidenses (algunos de los cuales se hicieron celebres como los de Fort Laramie), para entregar grandes porciones de sus tierras, a cambio de poder gestionar una porción de territorio donde son recluidos, lo que en Sudamérica eran las “reducciones” y aquí las “reservas”, donde además podían gestionar algunos negocios propios (posteriormente sobretodo casinos de juego).

2) La expansión colonial 

Tras la llegada de Cristóbal Colon en 1492, los castellanos y los portugueses se reparten el mundo en Tordesillas, en 1494, especialmente en la zona sudamericana y antillana.




Pero junto a ellos se inicia la expansión norteamericana, fundamentalmente a través de los ingleses (evidenciada en la expedición liderada por Giovanni Caboto en 1497 en  Terranova y el Labrador), los propios españoles ( que además de sus expediciones sudamericanas se adentran en esta zona con Juan Ponce de León en la Florida, Esteban Gómez  en  la costa desde Labrador a Florida, Pánfilo de Narváez en el norte de México, Cabeza de Vaca en el sur de EEUU, Hernando de Soto en  el Missisipi, o Juan de Oñate en las actuales Arkansas, Texas, Oklahoma, y Nuevo México), y los franceses ( con Giovanni Verazzano  en Terranova, Jacques Chartier  en el río San Lorenzo y la futura Canadá, Samuel de Champlain en Quebec, y Robert de la Salle en los Grandes Lagos y la Louisiana).

Sin embargo, los grandes protagonistas de la colonización norteamericana fueron los ingleses.

A finales del siglo XVI se asienta la expansión inglesa en la zona, ya durante el reinado de Isabel I Tudor, para evitar el monopolio de poder de los otros países en América, especialmente de sus archienemigos españoles, a través de las incursiones piratas en el caribe contra los españoles con Francis Drake, los viajes y expediciones y las primeras fundaciones, como la de Walter Raleigh, que funda en honor a la reina virgen la colonia de Virginia. 




Estos colonos no tienen mucho éxito, pero hacen que en la política inglesa se despierte un interés por la colonización, con partidarios fervorosos como Richard Hakluyt, que a finales del siglo XVI ya escribe “Principales navegaciones”, con información sobre los viajes para demostrar el potencial económico colonial y los beneficios de esta empresa que aún no convencía en el país anglosajón. 

La colonización española e inglesa diverge en algunos aspectos esenciales, de la misma forma que ambos utilizan la conquista militar y el sistema de reserva. 

A nivel territorial, la colonia española es sobretodo urbana, de élites sociales coloniales en la cúspide e indígenas en la base social. La inglesa es más rural y la presencia indígena es menor, no hay un mestizaje y presencia indígena tan elevada. Además, la forma geográfica de establecerse también es divergente, pues mientras la colonia española se hace a base de establecimientos dispersos, la colonización inglesa es mucho más continua (ejemplificado en la línea de las 13 colonias originales de la costa este). 

A nivel económico, la corona española, después de ceder inicialmente la iniciativa privada ejerce una burocracia económica profesional estatalizada. La colonización inglesa es todo lo contrario, se organiza en sociedades anónimas privadas principalmente, dándole un carácter más económico-comercial y no tan politizado. 

Por último, el aspecto social-demográfico también es divergente. En las colonias españolas, como hemos dicho más arriba se da un mayor mestizaje sociocultural y cohabitación del sustrato nativo y del colono. 

Los castellanos incorporan a aztecas e incas a la sociedad, ya que las reducciones fueron algo no generalizado. Por otro lado, en total oposición, las colonias inglesas fueron mucho más homogéneas, no hubo una mezcla social ni mestizaje sociocultural, separados incluso físicamente; los colonos en la costa este y la población nativa en las extensas llanuras del occidente americano. 

Los indígenas, así, fueron excluidos de la sociedad y apartados físicamente en otras zonas y luego, posteriormente en reservas. 

Como vemos pues, el método de conquista es similar, conquistado militarmente territorios y usando inicialmente localizaciones físicas específicas, pero a la larga, a nivel geográfico, económico y social, el modelo entre ambas fue muy diferente. 

3) Los primeros asentamientos coloniales 

Una vez asentados los ingleses en territorio norteamericano, se procede a lo largo de los siglos XVI-XVII a la fundación permanente y estable de lo que luego serán las futuras 13 colonias que darán lugar a la independencia de los EE.UU. 

Las primeras colonias que se fundan son el resultado de los conflictos religiosos en Inglaterra entre anglicanos y puritanos. La reforma anglicana, variante de la luterana, que se da a mediados del siglo XVI con Enrique VIII e Isabel I Tudor, rompe con el catolicismo y crea la iglesia anglicana. 

Una variante de la reforma surge también con los “puritanos”, que surge en torno a 1570, opuesto a las moderadas reformas anglicanas, queriendo depurar el anglicanismo y pretendiendo volver a la pureza protestante de los primeros tiempos de la reforma, (opuestos a todo tipo de autoridades e intermediaciones religiosas), de tipo muy estricto, debido a lo cual son perseguidos por la corona inglesa. 




Fruto de esta persecución del estado anglicano, los puritanos se ven forzados a exiliarse del reino, llevando a muchos de ellos a marchar a las futuras colonias inglesas, junto con muchos otros que buscaban, al igual que en el caso de las colonias españolas, una nueva vida, dando lugar a los primeros habitantes de las que serán las futuras colonias. 

Entre ellas, destacaron; 

- Virginia; que surge como colonia con la creación de la “Compañía de Virginia”, que en 1606-7 recibe del rey Jacobo I Estuardo autorización de explorar la costa noroccidental. Virginia es fundada sobre la base del primer asentamiento estable inglés en la zona, la colonia de Jamestown.




-Massachusetts; El surgimiento de esta colonia se vincula directamente con ese conflicto religioso interno por el tema puritano. Los puritanos, perseguidos por la corona inglesa se ven obligados a exiliarse al estado protestante de Holanda. En 1617, descontentos también en este país, deciden contactar con la Compañía de Virginia, que ya tenía posesiones para la colonización de zonas de Norteamérica, partiendo para el Nuevo Mundo en dos barcos, los famosos “Speedwell” y el “Mayflower”. En 1620, el “Mayflower” ocupado por los famosos “pilgrim fathers” dirigidos por Edward Winslow, John Carver o William Bradford, avistan las costas de Cape Cod, y desembarcan en la costa (en la conocida como “Plymouth Rock”). Allí, tras elegir a Carver como primer gobernante, fundan la colonia de “New Plymouth”, luego Massachusetts. 




-Otras colonias; A mediados del siglo XVII, se produce una corrupción de valores y se fundan nuevas colonias. Entre ellas destacan Rhode Island ( fundada por Roger William), Connecticut ( fundada por Thomas Hooker), New Haven ( fundada en 1637-38 por comerciantes ricos ingleses), Maine ( fundada en 1622-29), New Hampshire (fundada en 1622-29 por John Mason), Maryland ( fundada en torno a 1631-32 por los católicos de George Calvert, para albergar a los católicos que estaban siendo perseguidos en la Europa e Inglaterra protestantes), Las Carolinas ( surge después de la revolución inglesa, en 1663, cuando el Rey Carlos II Estuardo concede estos dominios a nobles ingleses, llamándola en su honor), New York-New Yersey (arrebatada a los Nuevos Países Bajos, con capital en Nueva Ámsterdam a los holandeses en 1664, es concedida por Carlos II al Duque de York, que la renombra Nueva York, y al sur, Nueva Yersey), Pennsylvania ( fundada por los cuáqueros de William Penn en 1681), Delaware (que fue sucesivamente ocupada desde 1631-38 por los holandeses, los suecos y desde 1682 por los ingleses de Pennsylvania hasta el siglo XVIII cuando, en 1787 se convierte en el primer estado de la unión), y Georgia (fundada en 1732 por el General James Oglethorpe). 




4) La crisis del imperio colonial inglés 

Tras la Guerra de los 7 años, surgida entre Francia e Inglaterra, por la hegemonía europea y las rivalidades coloniales norteamericanas entre 1756-1763, se firma la Paz de París, donde Francia cede Canadá y Louisiana, Inglaterra obtiene la Florida y los colonos ingleses norteamericanos empiezan a ver que son capaces de defenderse sin la metrópoli. 

Tras la Paz de París de 1763, el gobierno inglés se enfrenta a grandes gastos económicos y tiene problemas para reorganizar su imperio colonial. 




Para reformar la hacienda real, se promulgan reformas económicas, como la “Sugar Act” (de 1764, donde se imponen altos aranceles al azúcar, café y vino) y la “Stamp Act” (de 1765, donde todo papel oficial tenía que ir con un sello por el que había que pagar, más otros impuestos de aduanas y monopolios comerciales). 

Frente a todas estas abusivas medidas del gobierno inglés, que son impuestas desde Londres sin contar con los gobiernos locales de las colonias, reaccionan los colonos norteamericanos, de forma que no importan mercancías inglesas, redactan panfletos anti ingleses, y las asambleas locales, revueltas y levantiscas, denuncian los elevados impuestos. 




En 1765, se convoca el “Stamp Act Congress”, donde se rechaza la imposición de más tributos y se genera un clima de violencia que estalla cuando las masas destrozan la oficina del Stamp Act en Massachusetts, y se crea “Sons of Liberty”, asociación de presión contra los impuestos y el comercio inglés en las 13 colonias, que empieza a difundir proclamas liberales contra el colonialismo británico, siendo el germen de la futura independencia estadounidense. 

Como reacción británica, un año después en 1766 se proclama la “Declaratory Act” donde se da legitimidad al parlamento ingles para legislar sobre asuntos coloniales y en 1767 las “Leyes de Townshend” con nuevos impuestos añadidos. 

Con las medidas inglesas, vuelven los panfletos anticoloniales, y surge el boicot a los productos ingleses. Debido a ello, la corona inglesa disuelve las asambleas coloniales y manda a soldados ingleses que ya en 1770 abren fuego contra una multitud indefensa, dejando 5 muertos en la famosa “Matanza de Boston”. 




En 1773, la corona ofrece a la “Compañía de Indias Orientales”, el monopolio del comercio del té a unos pocos comerciantes, arruinando al resto. Como respuesta a ello, el 16 de diciembre de 1773, en Boston, los colonos no dejan que los barcos comerciales ingleses descarguen el té, y un grupo de ellos, disfrazados de nativos, arroja un cargamento de té al mar, el famoso “Boston Tea Party”. 




Ello colma a los ingleses que cierran el puerto de Boston, refuerza la autoridad del gobernador, juzga a funcionarios, y confisca edificios, gobernando ya sin el consentimiento de los colonos. 


5) La revolución de independencia de EE.UU. 

Para 1774, la situación en las colonias es ya de rebelión abierta. Se disuelve la autoridad real inglesa y se forman comités locales que se autogobiernan por todas partes, ignorando abiertamente a la metrópoli inglesa. 

Junto a esto, se convoca el Primer Congreso Continental de Filadelfia, en septiembre de 1774, con 55 delegados de las 13 colonias. El Congreso aprueba estas propuestas, y crea la “Asociación Continental”, con el bloqueo comercial a los ingleses. 

Los ingleses empiezan a ser atacados por las milicias continentales. Al conocerse estos hechos, se convoca el Segundo Congreso Continental de Filadelfia, en mayo de 1775, donde aún se afirma la lealtad al rey Jorge III, donde se hace la “declaración de causas y necesidades”, se niega el independentismo de las 13 colonias, pero se crea un ejército continental, se emite moneda, y comités de representación. 

En agosto de 1775, el rey Jorge III definitivamente declara a las 13 colonias en rebelión y las acusa de querer independizarse. En ese momento, Thomas Paine publica en 1775-76 el “Common Sense”, donde hace un alegato independentista y llama a la creación de una república democrática, y plantea o sumisión a un rey tirano o libertad. 




En 1776, el congreso continental nombra una comisión liderada por Thomas Jefferson, John Adams, Benjamín Franklin, Roger Sherman y Robert Livingstone, para preparar una declaración formal de independencia, que se manifiesta en la Declaración de Independencia de los EEUU el 4 de julio de 1776, dando punto de partida a la guerra de independencia de los EE.UU. 

George Washington (nombrado general del ejército continental), entiende que conviene más una guerra defensiva. En 1776, el ejército inglés aísla el norte del país conquistando Nueva York y Nueva Yérsey. 

Sin embargo, los ingleses sufren una gran derrota en la Batalla de Saratoga (octubre 1777), al mismo momento en que la guerra se internacionaliza, de forma que franceses (La Fayette), españoles y holandeses mandaron ayuda militar al bando continental norteamericano. 

Un año antes, además Franklin es enviado a París, como enviado colonial para recabar todos estos apoyos. En 1778, los ingleses, ya en clara inferioridad, se centran en la campaña del sur, tomando Savannah y Augusta, y en 1780 toman Charleston. 




Sin embargo todo esto no es más que una apariencia, pues en octubre de 1781 se produce la derrota definitiva del ejército inglés de Lord Cornwallis en la Batalla de Yorktown. 

Ante tal destrozo, los ingleses optan por rendirse, dando lugar al Tratado de París (1783), donde Inglaterra reconoce la independencia formal de los Estados Unidos de Norteamérica (EE.UU.) 

Las 13 colonias se convierten, pues, en 1783 en los EEUU, que se dan su propia ley el 17 de septiembre de 1787, cuando se firma la Constitución de los Estados Unidos, que establece como forma del estado la República Federal, la división y el equilibrio de poderes entre el poder ejecutivo (Presidente de la República), el poder legislativo (Congreso de los Estados Unidos), y el poder judicial (la Corte Suprema). 




Tras ello George Washington, general de los ejércitos continentales, fue elegido como primer presidente de los EEUU el 30 de abril de 1789, iniciando su camino independiente. 


Fuentes

-“Breve historia de Estados Unidos”. Philip Jenkins. Alianza Editorial, 2003. 

-“Enterrad mi corazón en Wounded Knee”. Dee Brown. Turner Publicaciones, 1970.

-“Historia etnológica de los indios norteamericanos”. Margarita del Olmo Pintado, y Fernando Monge Martínez. Ediciones Akal, 1992.

-“El expolio del indio norteamericano”. Wilbur Jacobs. Alianza Editorial, 1973. 

-"Contemporánea. La historia desde 1776". Miguel Artola y Manuel Pérez Ledesma. Alianza Editorial, 2005. 

- "Historia del mundo contemporáneo". Elena Cabezalí García, y Candelas González González. Editorial Akal, 2008.